Beijing día 4.Visita a la Gran muralla China!

Un lejano día, allá por  221 a. C, el emperador Qin ordenó la construcción de la mayor línea defensiva que existiría en la tierra, para proteger todo su reino de las tribus invasoras provenientes de las tierras del norte, la Gran muralla china. 


Su extensión es tan inmensa, que su construcción perduró a lo largo de varias dinastías chinas, hasta que finalmente,  la última piedra  fue instalada durante la dinastía Ming. Durante siglos perduró cumpliendo su principal objetivo, defender su territorio de los posibles ataques de los ejércitos a caballo procedentes de Mongolia, ahora es uno de los mayores reclamos turísticos a nivel mundial, teniendo el orgullo de estar entre las 7 maravillas del mundo. Aunque en su mayoría esté abandonada al paso del tiempo, hay varias zonas rehabilitadas para visitarla sin ningún tipo de riesgo como Badaling, Simatai o Mutianyu.

Hoy era el gran día, por fin llegaba el momento de ir a conocer una de las más impresionantes maravillas del mundo, la Gran muralla china. Tras un madrugón a las 6:30 nos encaminamos con toda la ilusión del mundo e inundados por los  nervios hacia el metro, ya que en menos de una hora y media, estaríamos caminando por alguno de sus más de 8850 km.

Sabemos que se suele ofrecer como excursión en casi todos los hoteles y guesthouses ir a visitar la gran muralla, pero nosotros habíamos decidido seguir con nuestra dinámica e ir por nuestra cuenta y hemos de decir que no es nada complicado, con lo que os animamos a hacer lo mismo. 
En nuestra parada de metro Gulou Dajie cogimos el tren y bajo las caóticas calles de Pekín recorrimos varios kilómetros hasta llegar a Dongzhimen donde se encuentra una gran estación de autobuses desde la que el bus 916 os sirve si quereis ir a la zona de Mutianyu que es la que nosotros elegimos por estar mas natural y menos masificada que la de Badaling.

Aquí hay que tener un poco de cuidado, porque hay gente malintencionada que se dedica a acercarse a  ti con la intención de  convencerte para que te montes en uno de los autobuses que tienen fichados, indicándote  falsamente que se dirige a tu destino, pero es mentira, realmente van a alguna zona de las afueras de Pekín donde se encuentran  taxistas cómplices, los cuales una vez allí intentan solucionarte un problema y trasladarte desde allí cobrándote una pasta hasta tu destino.

A nosotros nos pasó, una mujer se acercó  con esa intención, ya ahí saltó la primera alarma…¿Quién se va a ofrecer a ayudarte voluntariamente sin que la pidas nada más entrar a la estación? pero allí estaba ella,  empeñada en montarnos en un autobús que decía que iba hasta allí. Enseguida lo detectamos  y finalmente conseguimos montarnos en el correcto. Hemos de decir también que es un poco difícil entenderte allí con los conductores o vendedores de ticket, ya que el inglés francamente no es su fuerte, con lo que o hablas en chino  o nada, aunque para eso llevábamos unas hojas con las fotos de los sitios turísticos que queríamos conocer a la que recurríamos casi a diario… De todas formas no hay problema, nosotros en breve vamos a subir unas cuantas frases traducidas al pingyin para que os podías comunicar allí sin problema. La gran muralla por ejemplo se dice: Chang Cheng.
Bueno, en conclusión, nosotros finalmente le enseñamos la frase de “Por favor me gustaría ir a …” y una fotografía de la muralla que teníamos y nos montamos en el autobús que más se acercaba a la zona de Mutianyu, dejándonos a unos 15 km exactamente en  Hairou por 20 yuan/persona. Allí en las últimas paradas empezaron a abordar el autobús conductores de taxi que te ofrecían negociar el precio para llevarte hasta la muralla, así que una vez abajo negociamos la ida y vuelta por 80 yuanes en total.con un hombre que tenía cara de majete.Aquí debemos dar otro consejo, siempre es mejor negociar la ida y vuelta vayáis donde vayáis, ya que ellos saben que una vez allí tendréis que volver, con lo que entonces se aprovechan y se exceden en el precio cobrándoos cantidades desorbitadas por la vuelta. Nosotros realmente conseguimos un buen precio y una vez allí, el taxista nos preguntó cuándo queríamos que nos viniera a buscar, cumpliendo en puntualidad y recogiéndonos exactamente a la hora que le indicamos.

El madrugón mereció la pena y a las 9 de la mañana estábamos ya pidiendo los tickets en la taquilla con 3 horas por delante hasta las 12:30, que habíamos quedado con el conductor. Una vez comprados los tickets, te suben en telecabina, con un coste total de unos 90 yuanes contando también con la entrada, claro está que nosotros eramos estudiantes y disfrutábamos de tarifa reducida pero si no lo eres….el precio es algo más elevado.

Es indescriptible la sensación que te abruma al ver por primera vez la interminable muralla en el horizonte, un paisaje lleno de montañas coronadas por un gran muro de almenas inmensas que la limitan en toda su extensión.

Es muy recomendable ir a primera hora de la mañana ya que tienes muchísimas posibilidades de ser el único viandante y poder hacer todas las fotos que quieras sin tener que apañartelas para evitar sacar a gente.

Las mejor época para visitarla es sin duda la primavera ya que las montañas están verdes, lo que le dá el toque perfecto al paisaje, si no otra buena opción es otoño/invierno, que es cuando fuímos nosotros, la niebla de esta época le da un toque místico a primera hora de la mañana y a medida que va pasando el día y va dedespejandose empiezan a descubrirse las zonas más lejanas.

En algunas agencias de viajes ofrecen también cenas o comidas en la muralla, para gustos los colores, es cierto que es una autentica turistada pero también debe de ser una pasada y muy romántico disfrutar de una buena cena bajo el cielo estrellado.

Una vez acabada la visita nos fuimos a tomar un café a la  calle de Quianmen, que es peatonal. Está rodeada de tiendas y comercios. Un tranvía pasa atraviesa la calle dándole un toque vintage, lo que realza más si cabe su belleza .

Después de llevar tantas horas en la calle, nos tomamos unas cervezas en un tranquilo bar cerca del hotel y brindamos por el magnifico día que habíamos pasado y esperamos que algún día os animéis y disfrutéis vosotros también.

2 Comments

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Leer entrada anterior
Beijing día 2. Ruta de Templos y Parques

Después de un merecido descanso para paliar el agotamiento tras el largo viaje con escala en Moscú y el primer...

Cerrar