Beijing día 3. Ruta por los palacios imperiales

Nuestro tercer día en Beijing no podía comenzar mejor y el madrugón iba a merecer la pena, pues nada más poner nuestros pies en la calle vimos como la espesa niebla-contaminación (Smog de la mezcla de Smoke y Fog) de los días anteriores había desaparecido e íbamos a poder disfrutar de dos de los platos fuertes de la capital china… eso si el frío no nos lo iba a quitar nadie.
Como cada día nos dimos un paseo hasta la parada de metro de Gulou Dajie, pero hoy íbamos más ilusionados si cabe… y es que visitaríamos el gran Palacio Imperial y el Palacio de Verano.
Ciudad Prohibida, Tian'an men, Forbidden City, Beijing
Puerta Tian’an men

Nos bajamos en Tian’anmen West (línea 1) y ya desde lejos divisábamos la puerta de Tian’an men al norte de la gran plaza con el retrato de Mao. Una vez cerca de la plaza nos tocó pasar arcos de seguridad antes de acceder por su cercanía a las sedes centrales del partido comunista y evitar movilizaciones o manifestaciones políticas como la tragedia de 1989.
La verdad que la el tamaño de la plaza impresiona  y en ella se encuentra el monumento a los héroes del pueblo, el salón memorial de Mao con su cuerpo embalsamado y la puerta de Zhengyang, todos ellos alineados de norte a sur en el mismo eje que el de la propia Ciudad Prohibida así como las torres del tambor y la campana al norte de esta.

 Entrada a la Ciudad Prohibida
Entrada de la Ciudad Prohibida

Traspasar la puerta de Tiananmen es una sensación extraña, por un lado la cara de Mao recuerda la rebelión cultural y el actual régimen comunista chino pero en cuanto cruzas el arco es como retroceder en el tiempo a la época imperial China… y es que estás cada vez más cerca de la puerta principal de la antigua Ciudad Prohibida, cobijo de 24 emperadores de las dinastías Ming y Qin, el último de ellos, conocido como Puyi cuya vida se refleja magistralmente en la pelicular de Bertolucci.
La Ciudad Prohibida esta compuesta por un conjunto de palacios en un área de 720.000 m2 rodeada por un foso con cuatro entradas distribuidas al sur, este, norte y oeste, y a ella no se podía entrar o salir sin permiso del emperador, el cual convivía con guardias, eunucos y concubinas que le brindaban un trato de divinidad.

Recorrimos de Sur a Norte el inmenso recinto que pese al frío y lo temprano que era estaba lleno de grupos de turistas chinos, que son como los japoneses pero sin las pedazo Nikon y que menos mal reprimían su costumbre de escupir cada dos por tres… Eso si siguen a su guía, le distinguiréis por la banderita de colores que lleva,  incondicionalmente por lo que evita encontrarte en su camino si no quieres ser arrollado!
salón de la armonía suprema
Palacio de la armonía suprema
Una de las vistas más impresionante es la del salón de la Armonía Suprema. construido sobre una gran terraza de mármol y precedido por el dragón grabado entre las escaleras en el mismo mármol, era el lugar donde se celebraban los eventos más importantes como la coronación del emperador, las bodas o cumpleaños o el año nuevo. Representa la estructura de vigas de madera más grande que se conserva en China y en su interior se encuentra el trono del emperador, tal cual lo dejó Puyi.
Trono del emperador
También dimos una vuelta por los pabellones laterales al eje principal donde se puede encontrar el mural de los nueve dragones o el pabellón con la exposición de relojes así como otros pabellones con objetos preciados de la época imperial como pinturas o porcelanas.
Antes de salir por la puerta norte se encuentra el jardín imperial con un estilo muy similar a los preciosos jardines del sur  de China como los de Suzhou. Justo al salir por la puerta norte os encontraréis con la colina del Carbón, que es un parque formado en una montaña originada por los restos de la tierra que se saco para la construcción de la ciudad prohibida y del foso que la rodea, y en cuya parte superior se encuentra un pabellón desde el que las vistas de la ciudad prohibida son geniales. Hacia el oeste caminando también podéis llegar al parque Beihai, otro antiguo parque imperial abierto al público en 1925 y en el que se encuentra la Pagoda Blanca en el centro de un especie de isla.
Nosotros decidimos sin embargo saltar estos parques y dirigirnos al Palacio de Verano. Para no perder tiempo, en lugar de usar el metro, nos fuimos en un taxi  que por 40 yuanes nos llevó a los 12Km que al noroeste de la ciudad. Pagamos los 50 yuanes de entrada y para dentro.
Palacio de Verano, Beijing
Lago Kumming y Colina de la Longevidad
El Palacio de Verano, construido en 1750 a orillas del lago Kumming cuya forma es la de un melocotón lo que representa la longevidad en la antigua cultura china, por lo que la colina al este del lago se conoce como colina de la longevidad. Nada más entrar en el recinto impresiona ver el lago, por aquella época congelado y la pagoda del Buda Fragrante en lo alto de la colina. El Palacio de Verano fue casi destruido en la segunda guerra del opio y posteriormente restaurado por la emperatriz Cixi quien lo utilizaba como residencia estival. 

Nosotros nos dirigimos primero a la Isla de Nanhu atravesando el precioso puente de los 17 arcos. En él volaban algunas cometas ancianos y sus nietos en una bonita estampa otoñal. La vista de la colina de la longevidad al otro lado del lago es desde la isla impresionante y en ella se encuentra el templo del Rey Dragón

Puente de los 17 Arcos
Palacio de Verano, Colina de la longevidad, Beijing
Colina de la Longevidad

El gran corredor es un pasaje exterior cubierto de 750 metros de largo con el techo decorado con pinturas de la historia del imperio o paisajes famosos como el Lago del Oeste de Hangzhou. Servía para permitir el paseo en días de lluvia. A mitad del corredor nos encontramos con la genial vista de la pagoda del Buda Flagrante desde la entrada al nivel de la orilla del lago con sus mezcla de colores bermellón, ocres, verdes y dorados.

Las vistas desde la colina de la longevidad son impresionantes y la suerte que tuvimos de disfrutar un día tan despejado en Pekin todavía más impresionante. Se podía ver la propia capital a varios kilómetros cuando lo normal es alcanzar a ver algunos cientos de metros
   
Al final del corredor también destaca en la orilla del lago el gran barco de mármol, utilizado por la emperatriz para sus fiestas y que lógicamente no puede navegar. La estructura superior es en cambio de madera pintada para parecer mármol y rematada con grandes ventanales de cristal.
Palacio de Verano, Barco de Marmol, Beijing
Barco de Marmol

En torno a las 3 de la tarde nos entró hambre y nos fuimos, esta vez en metro, hasta la parada de la calle Wanfunjing. La salida del metro es a través de un centro comercial que nos vino perfecto para aprovechar para comer en un food court, que es una zona de mesas compartidas entre varios restaurantes rollo autoservicio. Nosotros optamos por hacernos un wok en el que elegías los ingredientes y pagabas según el tipo y peso de lo que fueses añadiendo. Nos hicimos uno grande con pollo y verduras que compartimos entre los dos por 70 yuanes.

Salimos y ya estaba anocheciendo así que dimos un paseo por la calle peatonal hasta llegar a la zona de los pinchos. Allí nos encontramos suculentos escorpiones, saltamontes, estrellas y caballitos de mar.  Se te hacia la boca agua, fue una lástima que acabáramos de comer, nos quedamos con unas ganas de probarlos que no veas!!! jejejeje Sobretodo el lagarto despanzurrado a la plancha o las tarántulas crocantis.

Dimos un paseo viendo tiendas y volvimos en metro a la zona de nuestro hotel entre los hutones para cenar y descansar del largo día.

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