Un día inolvidable en el rio Li

Hoy vamos a compartir un día muy especial para nosotros, ya no por el sitio, el cual es uno de los rincones más bonitos y especiales del mundo, si no por la aventura que vivimos, disfrutando de los planes que iban surgiendo inesperadamente. Es una de las cosas buenas que tiene viajar de forma independiente.

Un día de Noviembre de 2010, durante nuestro viaje a China… Estábamos en Guilin cuando bien pronto por la mañana decidimos irnos de  excursión por el rio Li. Por medio del hotel, contratamos un barquero que nos llevaría desde la zona de Yandi a Ximping, y les dijimos que dejábamos ahí las maletas y regresaríamos al día siguiente, que nos guardaran la habitación (Que la verdad es que estaba bastante chula). Nos llevaron en coche hasta la orilla y allí nos esperaba una barquita de bambú privada para nosotros para surcar las aguas del precioso río rodeado de sus karsticas montañas rollo Goku!!


Fue más o menos un paseo de hora y media, el día estaba despejado y soleado, con lo que se veía el reflejo de las montañas sobre el río. Guilin es una zona montañosa situada al sureste de China, es una zona muy turística a donde muchos de los locales vienen a pasar sus vacaciones. El paisaje es espectacular, casi indescriptible, con lo que será mejor que lo observéis por vosotros mismos.

Vistas durante el paseo en barca por el rio Li
bambu boat
rodeados de montañas

El río bajaba muy poco crecido ya que se había pasado la estación lluviosa y el barquero incluso nos dejó conducir, la verdad es que fue una experiencia bastante divertida pero sobre todo muy romántica. No nos cansamos de ver las montañas rodeándonos, y la gente en la orilla haciendo su vida cotidiana, lavando la ropa, pescando, los niños jugando..

Bueno…nos bajamos en la zona de Ximping e hicimos la foto más famosa de la zona, la imagen  utilizada en los billetes de 20 yuanes. Ximping es un pueblo pequeñito muy tradicional donde apenas se quedan los turistas a dormir.

Pescador y paisaje Karstico en Xinping

Dimos un paseo por el pueblo y paramos a comer en una Guesthouse, donde hacían la mejor pizza al horno de piedra que hemos comido jamás!! Riquiiiisima! Después de darnos el atracón  salimos a la calle para bajar la comida dando una vuelta y de repente nos encontramos un cartel que decía que subiéramos ..y ciertamente sabíamos por haber leído en blogs que había un cartel que te invitaba a subir a un sitio y que las vistas eran increíbles, así que ni nos lo pensamos y nos pusimos como locos a subir por la montaña…

Aun no sabíamos lo que nos esperaba

1159 escalones en la piedra!! en total, tardamos más o menos 45 minutos en llegar a la cima. Madre mía cuando llegamos arriba ya no nos lo podíamos casi ni creer….pero efectivamente como decía el cartel, el esfuerzo merecía totalmente la pena.

El esfuerzo mereció la pena

De sorpresa una vez arriba, nos encontramos a varios turistas que estaban contemplando las vistas, pero lo más asombroso de todo fue, encontrarnos allí, al hombre de origen japones que junto a su cuadrilla de nueve albañiles construyeron hacía más de 10 años las escaleras por las que habíamos subido. Resulta que el hombre, al descubrir aquello, decidió construirse un hostel abajo en el pueblo y obsequiar a sus huéspedes con tan maravillosa experiencia, y así nos lo estuvo contando. Hasta nos hicimos la foto junto a él de recuerdo.

El culpable de que hubiésemos llegado tan alto
Al bajar nos fuimos hacia la zona de autobuses a coger uno que fuera hacia Yanshuo, que es donde nos íbamos a hospedar. Aquello era toda una odisea, lleno de minibuses que iban a zonas escritas en caligrafía china y no te enterabas ni de coña de cual era el destino de cada uno, así que no nos quedó mas remedio que jugar a las parejas y buscar entre todos los cartelitos el que se parecía al dibujito que teníamos en nuestro mapa…y Bingo!! después de un ratín buscando, lo encontramos. Nos montamos en el bus y como había pocos asientos, había taburetitos donde la gente se iba sentando hasta llenar el minibus. Recuerdo que se subió un hombre, calvo con coletilla y barba larga y puntiaguda, vamos!! sacado de una pelicula de Kunfu y tomándose una peazo cerveza de tres cuartos de litro, jajaja…y ya verle sentado en el taburetito, te hacía alucinar en colores. 
Rondando el atardecer y después de coger un segundo minibus,  llegamos a nuestro destino en las afueras de Yanshuo; Y mientras Javi iba a ver si encontraba el hotel yo aproveché para hacer algunas fotos al atardecer. De repente, llega Javi y me dice…Ally!! Que cojones haces ahí!! y yo…pero bueno!! a este que le pasa, jajajaja, dije gritándole porque estaba a lo lejos: “¿Qué pasa Javi, dónde estoy?”  y me dice: “pisando las tumbas de un cementerio”, Efectivamente!! no me había dado ni cuenta pero entre la maleza se encontraban unas 10 tumbas de un cementerio chino improvisado…Ahí comprendí, porque unos trabajadores que estaban labrando el campo no paraban de mirarme.. :S

atardecer en Yanshuo

 Nos fuimos al hotel a descansar, siendo los únicos huéspedes del hotel, desde donde disfrutamos de la tranquilidad y de las vistas de las montañas desde nuestra habitación.
A la mañana siguiente con las pilas cargadas nos alquilamos unas bicis en el propio hotel y nos fuimos con un mapilla a recorrer la zona, en busca de la Moonhill, el Banyan tree y algún pueblo curioso que nos fuéramos encontrando.

La Moonhill y Ally posando en plan el precio justo!
La moonhill, nos la pasamos varias veces, claro!! nadie nos había explicado que era un simple agujerillo en la montaña. Cuando ya la encontramos y nos empezamos a hacer fotos, vino un grupo de 25 estudiantes chinos de unos 16 años que nos empezaron a hacer fotos como locos. Nos plantaron unas coronas de flores en la cabeza, nos separaron a las chicas con Ally por un lado y los chicos con Javi por otro, estaban tan flipados que pensamos que hasta nos querían comer…y nos estaban condimentando con tango floripondio, jajajaja, pero no!! es que solo querían hacerse nuestros amigos. 

chicas por un lado
chicos por otro

Al rato de hacernos el book nos ofrecieron que nos fuéramos con ellos, que se iban de excursión, pero nos dió un poco de corte y dijimos que teníamos que continuar con las bicis. Nos despedimos de ellos y cada uno se fue por su lado. A la media hora nos los volvimos a encontrar, cuando nosotros estábamos pidiendo precio para entra a la Watercave. Estábamos todo enfurecidos porque nos pedían 30 pavos por persona, hasta que una de las chicas se puso a hablar con el de las entradas en chino y nos dijo…¿os venís por 5 pavos? y nosotros nos miramos y dijimos…Vale!!! y es que por lo visto le dijo que eramos sus amigos y entonces nos metieron a precio local 😉 , mola, eh??

Allí, nos dijeron que necesitábamos bañador, con lo que nos compramos uno allí por un euro y Ally un bikini de faldita muy gracioso con volantes. Un autobús destartalado que se movía más que nada,  nos llevó hasta la entrada de la cueva a unos 15 minutos. 
Entrada a la cueva de agua
Empezaba la excursión, el primer paso era dejar nuestras playeras y ponernos unas chanclas roñosas que se ven en las fotos de más abajo y entrar a la cueva en barca por ese agujerito que se ve en la imagen de arriba. 
Una vez dentro hicimos una hora de espeleología, andando entre las estalactitas y trepando por las paredes. Estábamos encantados, todos iban hablando con nosotros, su inglés no era muy bueno, vamos como el nuestro entonces al final todo se resumía en yo te miro tu sonríes, jejejeje
Llegamos a la zona de los baños de barro y en unos vestuarios improvisados nos cambiamos para ponernos los bañadores. Dejamos nuestras cosas por ahí tiradas cerca de la charca y ale!! a bañarse entre barrizales!!

Fue super divertido, empezaron a coger enseguida confianza y empezamos a hacer una guerra de barro, poniéndonos todos perdidos, a Ally le entro hasta en el ojo, jajaja…
Nos duchamos en un chorro de agua limpia helada!! y nos fuimos andando otra vez por la cueva hasta la zona de aguas termales…INCREÍBLE!!, era como una huevera, con pequeñas piscinas naturales de agua caliente cada una a diferente temperatura. Allí comenzamos también a jugar pasándonos de unas a otras.

Javi entre vapores

Salimos de la cueva todos juntos muy contentos y mientras nos subíamos al bus unos se pusieron a robar naranjas de un huerto, se notaba que ya había hambre. El dueño les pilló y vino a echarnos una bronca a todos…y es que las naranjas de la china están muy cotizadas, jejeje , pero bueno como hablaba en chino, pues nosotros ni papa!! Antes de coger nuestra bici nos hicimos una foto de grupo y nos despedimos con un a sonrisa de complicidad por el buen rato que habíamos pasado juntos.

Durante el resto del día, que lo pasamos en Yanshuo, hasta coger otra vez el bus que nos llevaría a Guilin, estuvimos como en una nube recordando la genial experiencia que habíamos vivido desde el momento en
en que decidimos irnos de excursión por el río Li.

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